Migraciones (publicado en La Tercera, 10/06/2015)

http://voces.latercera.com/2015/06/10/soledad-alvear/migraciones/

El mediterraneo se está transformando en un cementerio de migrantes, según señala el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Husein, al constatar que a mayo de este año, han muerto ahogados en sus aguas más de 1.800 personas, muchas de ellas mujeres y niños, que intentaban alcanzar desde África las costas de Europa.

La cifra es 30 veces superior a igual período de 2014, cuando 290.000 migrantes indocumentados cruzaron el Mediterráneo, utilizando las formas más precarias de navegación, y muchos de ellos llegando finalmente a nado. En el primer semestre de 2015, ya hay más de 35.000 solicitantes de asilo e inmigrantes pidiendo refugio en la Unión Europea, que trata de articular una política y acciones efectivas de tipo militar en contra de las mafias de traficantes de migrantes, y de cooperación con los países de origen para frenar al inicio el flujo, obligada asimismo a compatibilizar todo con el respeto a los derechos humanos y sus obligaciones internacionales.

Lamentablemente, la situación migratoria descontrolada que enfrenta Europa es fruto de sus propios errores del pasado, de sus políticas proteccionistas y del fracaso de sus políticas de cooperación al desarrollo, que han consumido durante décadas enormes cantidades de recursos y no han servido para contribuir al desarrollo de Africa y del mundo árabe del Mediterráneo, que sería el único medio de contención del desplazamiento de las personas que buscan desesperadamente una oportunidad.

Las migraciones en el siglo XXI son un fenómeno que se produce por causas económicas, políticas, guerras, epidemias, desastres. Actualmente, según la Organización Mundial de las Migraciones (OIM), hay 214 millones de migrantes internacionales, de los cuales el 49% son mujeres y 15 millones son refugiados. Hay también casi 28 millones de desplazados internos por distintas causas, generalmente económicas y medioambientales. Pero los migrantes pueden llegar a 400 millones de personas en poco tiempo, según el Think Tank global Millennium Project, si no hay una acción concertada, que aborde las causas endógenas de largo plazo y en los países de origen -fundamentalmente la pobreza y falta de oportunidades-, como la situación coyuntural.

Los datos son más que elocuentes, para mostrar que estamos ante una de las crisis humanitarias más grandes e inmanejables de este siglo, que se suma a las crisis del ébola y la malaria, a los millones de refugiados y desplazados por la guerra en Siria, a los desplazados por catástrofes naturales, como en Nepal, y a las dramáticas condiciones de migrantes centroamericanos, incluso niños sin sus padres, que tratan de llegar a EE.UU., explotados por las mafias.

Los niños son siempre los mayores afectados. La Unicef ha hecho un llamado urgente a la comunidad internacional, pues se necesitan 2.700 millones de euros sólo para paliar la situación de más de 62 millones de niños que sufren debido a crisis humanitarias como las descritas, especialmente por conflictos armados.