Alegatos de Bolivia

Alegatos de Bolivia la tercera, (27/05/2015)

http://voces.latercera.com/2015/05/27/soledad-alvear/alegatos-de-bolivia/

Con un alto contenido retórico los argumentos centrales de Bolivia en sus alegatos orales ante la Corte fueron los siguientes:

1.- Bolivia no rechaza, ni intenta revisar ni anular el Tratado de 1904.

2.- El Tratado de 1904 no habría resuelto el asunto del acceso soberano al mar de Bolivia, el que habría quedado pendiente.

3.-Bolivia reclama el cumplimiento de pretendidas promesas que comprometerían a Chile a negociar con ese país una salida soberana al Océano Pacífico.

4.-Ello originaría una obligación paralela a la del Tratado de 1904. Dicho tratado no impediría que las partes se obliguen mediante otros compromisos a negociar con el fin de permitir a Bolivia un acceso soberano.

En este sentido, cobró importancia la pregunta que formulara el magistrado Greenwood a Bolivia en orden a precisar la fecha en que se habría celebrado un acuerdo para negociar un acceso soberano. La delegación de ese país no pudo contestar directamente esa pregunta, señalando que no existía un “momento mágico” de nacimiento de dicha obligación, sino que se desprendía de las pretendidas promesas que habría efectuado Chile.

Como se puede advertir, Bolivia confunde aspiraciones con derechos, y al aludir a obligaciones paralelas, coloca en un mismo plano el Tratado de 1904 -que estableció la frontera entre Chile y Bolivia y resolvió los asuntos relativos a la soberanía territorial, otorgando a ese país un acceso no soberano al Océano Pacífico- con los diálogos y tratativas preliminares llevadas a cabo entre nuestros dos países, que luego fracasaron, y que por cierto no pueden, como tales, generar derechos y obligaciones para las partes.

Finalmente, en su intento manifiesto de desvincular el Tratado de 1904 con su demanda, un abogado de Bolivia manifestó que el acceso soberano al mar podría tener muchas variantes, ya sean éstas un corredor, un enclave costero, una “zona especial”, o un arreglo práctico, y que para ello había que ser creativo, no entregando detalle alguno de estas últimas variantes. Es por ello que resultó muy pertinente la pregunta formulada por el juez Owada a ambas delegaciones en el sentido de explicitar qué entienden por la expresión “acceso soberano al mar”. Mientras Chile respondió claramente la pregunta, señalando que ello implica la transferencia o cesión a Bolivia de la soberanía ejercida por Chile sobre un territorio costero, ese país no contestó la pregunta.

En síntesis, creemos que los alegatos de Bolivia no resultaron convincentes para rebatir los sólidos argumentos de nuestro país para estimar que por recaer la demanda planteada por Bolivia en asuntos que se encuentran resueltos y regidos por tratados vigentes al 30 de abril de 1948, la Corte -en conformidad al Artículo VI del Pacto de Bogotá- no tiene jurisdicción para conocer y resolver la demanda presentada por Bolivia.

La Corte deberá adoptar una decisión, la que se espera para el último trimestre de este año, que recaerá en una materia procedimental referida a si estima que tiene o no jurisdicción para conocer de la demanda presentada por Bolivia

Bolivia-Chile y La Haya

Bolivia-Chile y La Haya (publicada en La Tercera el 4/3/15) http://voces.latercera.com/2015/03/04/soledad-alvear/bolivia-chile-y-la-haya/

Chile ha formulado excepciones preliminares a la competencia de la Corte Internacional de Justicia en el caso de la demanda presentada por Bolivia en contra de Chile, en que le solicita a la Corte que declare que nuestro país está obligado a negociar de buena fe con ese país un acceso soberano de Bolivia al Océano Pacífico.

En el caso de Chile y Bolivia como estados partes del Pacto de Bogotá, el reconocimiento de la competencia de la Corte fue efectuado con la limitación que no se puede someter a conocimiento de la Corte asuntos ya resueltos por arreglos entre las partes, o que se hallen regidos por acuerdos o tratados en vigencia al 30 de abril de 1948, que es la fecha de celebración del referido pacto.
Lo que pretendieron las partes de este tratado interamericano fue precisamente evitar que se reabrieran asuntos ya resueltos entre ellas o regidos por tratados vigentes. Por lo tanto, si se le someten este tipo de asuntos, la Corte es incompetente y deberá declarar su incompetencia.

Como lo que pretende Bolivia con su demanda es que se le obligue a Chile a negociar un acceso soberano al Océano Pacífico y los asuntos de soberanía territorial de Chile en relación a Bolivia se encuentran regidos por el tratado de 1904 -tratado entre las partes plenamente vigente por más de cien años -, resulta claro que la Corte no tiene competencia para conocer de esta materia. Formulada por Chile esta excepción preliminar, el tratamiento del fondo se suspende hasta que se resuelva la referida excepción.

Más allá de lo que desee plantear Bolivia, en el centro de este caso estará el pleno respeto al tratado de 1904. Recordemos que dicho tratado fue suscrito por Bolivia y Chile 20 años luego de suscrito el Pacto de Tregua de 1884 y la negociación que se inició fue propuesta por Bolivia, presentando ella las bases de la misma. Ismael Montes realizó su campaña electoral en Bolivia defendiendo las bondades de este tratado, fue elegido Presidente de Bolivia y más tarde reelegido.

Bolivia consideró entonces que el tratado era enormemente beneficioso para ella, y por eso lo impulsó con tanta fuerza. Hay que tener presente que Chile le otorga a ese país, entre otras materias, el más amplio y libre derecho de tránsito por su territorio y puertos chilenos. Fue sólo años después de la suscripción de este tratado que Bolivia planteó su aspiración marítima a Chile.

Nuestro país ha estado dispuesto a lo largo de su historia a profundizar un diálogo en los más variados temas, en una agenda vinculada a la necesidad de desarrollar los vínculos de cooperación e integración vecinales, pero no puede aceptar que se le pretenda obligar a ceder territorios soberanos a través de un tribunal internacional.

Esta es la importancia que reviste -en este caso- la decisión de la Corte Internacional de Justicia para Chile y la comunidad internacional, que vería con preocupación que dicha Corte fallara sobre tratados vigentes que delimitan fronteras suscritas libremente por los dos países, y en este caso, propuesto y alabado por el país que hoy demanda.

Leopoldo López (La Tercera, 18 de febrero de 2015)

Leopoldo López

http://voces.latercera.com/2015/02/18/soledad-alvear/leopoldo-lopez/

Hoy, hace un año que fue detenido el líder democrático venezolano Leopoldo López, alcalde dos veces electo del municipio de Chacao. Aún sigue sometido a juicio, sin las garantías de un Estado de Derecho, prácticamente a puertas cerradas, en el que no se ha permitido la presencia de observadores internacionales. Sorprende, además, la nula información oficial al respecto, por estos días, en que se deberían realizar nuevas audiencias. Se le acusa absurdamente de un llamado implícito para subvertir violentamente el orden institucional, un cargo fuera de toda realidad y contrario a los principios del derecho penal.

También hace unos días se cumplió un año de las protestas estudiantiles, reprimidas sin medida por las fuerzas policiales, la Guardia Nacional Bolivariana y grupos parapoliciales partidarios del gobierno. Según acaba de informar la fiscal general, hubo en ese momento 43 muertos, 878 lesionados y 3.351 detenidos, de los cuales 41 quedan aún privados de libertad.

Leopoldo permanece encarcelado hasta el momento de escribir esta columna. Amnistía Internacional, la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, la Comisión contra la Tortura, el Parlamento Europeo, el Vaticano y líderes mundiales como el premio Nobel Oscar Arias, así como un grupo de ex ministros de la Concertación chilena, han exigido su liberación y de los demás presos políticos, entre ellos decenas de estudiantes. Estos denunciaron en su momento trato cruel, vejaciones, golpes, tortura psicológica, tortura física y robo, en una audiencia a la que fueron presentados inusualmente en horas de la madrugada.

A la crisis política que vive el hermano país, se suma una crítica situación económica, agravada por la baja del petróleo, cuyos ingresos durante el auge de los precios no se tradujeron en mejoras estructurales ni inversiones. Ha aumentado la pobreza. La comunidad internacional se ha movilizado ante el creciente clima de enfrentamiento, haciendo llamados al diálogo, el respeto a los principios democráticos y a los compromisos internacionales de Venezuela en materia de derechos humanos. Sin embargo, vemos en su gobierno y las fuerzas que lo respaldan una inconcebible incapacidad política para entender las dinámicas de la democracia. La democracia no se legitima solamente por actos eleccionarios formalmente realizados. Es de la esencia que exista libertad de expresión, separación de los poderes, transparencia, protección a los derechos humanos y un clima de “amistad cívica”. Maritain plantea, con razón, que “si la estructura de la sociedad surge ante todo de la justicia, el dinamismo vital y la fuerza creadora interna de la sociedad surgen de la ‘amistad cívica’”. Estas condiciones son un deber primordial de los gobiernos y las fuerzas políticas, que en caso del hermano país se están deteriorando.

Desde Chile debemos seguir solidarizando con los sectores reprimidos, apoyando soluciones para encauzar el ciclo político dentro de las reglas que el sistema multilateral prescribe.

Un nuevo paso

Un nuevo paso (publicado en La Tercera, 04/02/2015)

http://voces.latercera.com/2015/02/04/soledad-alvear/un-nuevo-paso/

El acuerdo de Unión Civil (AUC) aprobado en el Congreso es un paso significativo en la igualdad de derechos, la protección de las personas y nuestra convivencia como comunidad. Esta legislación se enmarca en otros hitos significativos de nuestra sociedad, como el fin de la diferenciación entre hijos legítimos y naturales, o la ley antidiscriminación. He tenido el privilegio de participar activamente en cada uno de ellos. Junto al Presidente Aylwin firmé el proyecto de filiación, y luego, siendo Presidenta de la Comision de Constitucion, Legislacion y Justicia, puse en tabla la Ley Zamudio y el AUC.

Como senadora, y con la ayuda de expertos civilistas, tuve la oportunidad de formular planteamientos e indicaciones que contribuyeron a dar forma a la legislación que tendremos. Establecer al Registro Civil como la sede para suscribir este contrato, la constitución de un estado civil a partir de este acto, el parentesco por afinidad que se constituye con los consanguíneos del conviviente, el desarrollo de los efectos patrimoniales de este acto, incluyendo la comunidad de bienes, la competencia de los tribunales de familia, entre otros elementos característicos de esta figura, quedaron planteados como indicaciones.
A mi juicio, la esencia de esta legislación no se circunscribe sólo a la posibilidad que se otorga a parejas homosexuales de un marco legal protector, sino también a la necesidad de que parejas de toda naturaleza cuenten con el reconocimiento de la ley a su convivencia y los derechos y obligaciones que de ella derivan.

En Chile hay más de un millón de parejas en convivencia. Casi el 70% de los niños nacen fuera del matrimonio, lo que refleja la necesidad de establecer el AUC para parejas heterosexuales y homosexuales.

Las miles de familias que por opción personal han optado por la convivencia requieren de un respaldo legal sobre el cual establecer sus relaciones personales y patrimoniales, y el legislador debe responder a ello. Se trata de sus derechos en materia de acceso a la salud, a la previsión, a la herencia, y otros beneficios sociales.

Ahora que esta legislación se concretó, es de toda justicia reconocer el incansable trabajo que realizó el Movilh, encabezado por Rolando Jiménez, para impulsar esta regulación. También el aporte que Iguales realizó en sus inicios a través de Pablo Simonetti y posteriormente con Luis Larraín.

Pero por cierto, esta ley hará justicia con miles de parejas del mismo sexo, que reunidas en torno a lazos afectivos, de cuidado común y de proyecto de vida, no son reconocidas por nuestra legislación en ningún aspecto significativo. Esta situación los deja desprotegidos, vulnerables y contribuye a la discriminación que viven cotidianamente en nuestra vida social.
Nuestra sociedad debe dar los pasos y remover las barreras. El reconocimiento del otro como titular de dignidad y derechos es la base de nuestra convivencia comunitaria. El Acuerdo de Unión Civil es un paso en el sentido correcto para construir un Chile más justo y generoso.

“Hay que destacar la importancia decisiva que juega la diplomacia reservada”

http://impresa.elmercurio.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2014-12-22&dtB=22-12-2014%200:00:00&PaginaId=2&bodyid=3

Ex canciller Soledad Alvear, por demanda boliviana a El Mercurio:
“Hay que destacar la importancia decisiva que juega la diplomacia reservada”
Alejada de la política contingente, la ex parlamentaria DC rompió esta distancia para referirse en esta entrevista a un tema con el que mantiene estrecha cercanía: las RR.EE. Esto, al ser parte del consejo de ex cancilleres que asesora al Ministerio de Relaciones Exteriores.

Ha mantenido un bajo perfil en temas de la contingencia desde que abandonó el Senado, en marzo pasado. Esta semana, la ex canciller Soledad Alvear decidió romper esta reserva para comentar el proceso de la demanda boliviana ante La Haya y defender el rol que ha cumplido el Estado chileno al respecto.

Alejada de la actividad política coyuntural, la ex parlamentaria está dedicada a actividades académicas en la Universidad Miguel de Cervantes. Pero en temas como las relaciones exteriores se mantiene al tanto de lo que ocurre al ser parte del consejo asesor de ex cancilleres que colabora con el Ministerio de RR.EE.

Ante los dichos de Ignacio Walker, presidente de la DC, partido en el que también milita, Alvear evita calificar su propuesta de ofrecer relaciones diplomáticas “aquí y ahora” a Bolivia, sin embargo, dice que aspectos como este deben estar siempre coordinados con la Cancillería.

-¿Qué le parece la declaración del Alba que solidariza con la demanda boliviana?

-La declaración de los países que integran el Alba es improcedente e inaceptable.

-¿Qué cree que debe hacer el Gobierno chileno al respecto?

-Creo que hizo muy bien la Cancillería en formular su más enérgico rechazo a esa declaración. Bolivia intenta continuamente multilateralizar su aspiración marítima, lo que es inaceptable. Los asuntos de Bolivia en relación con Chile son bilaterales. Ahora Bolivia ha decidido judicializar su planteamiento de acceso soberano al océano Pacífico, presentando una demanda contra Chile ante la Corte Internacional de Justicia, por lo que esta materia está radicada, por decisión de Bolivia, en el tribunal de La Haya. Chile ha impugnado la competencia de este tribunal, en conformidad con las disposiciones del propio Pacto de Bogotá, haciendo valer la vigencia y plena observancia del Tratado de 1904 y este tema será resuelto por la propia corte.

-A su parecer, ¿en qué aspectos pone foco la demanda del vecino país?

-La demanda de Bolivia ante la corte pone en cuestión asuntos tan fundamentales en las relaciones internacionales y el derecho internacional, como es la observancia de los tratados internacionales y la estabilidad de las fronteras.

-¿Qué análisis hace de lo que obliga o no a hacer una corte internacional ante este tipo de demandas?

-Ninguna corte puede obligar a un Estado a modificar un tratado, ni menos uno que establece fronteras o regula un régimen territorial, en contra de su voluntad. ¿Se imagina que diversos estados presentaran demandas en tribunales internacionales contra países vecinos pretendiendo modificar tratados?

-¿Cómo evalúa el rol de la Cancillería ante la demanda?

-La Cancillería ha cumplido su papel en la defensa de los intereses de Chile. Se ha estructurado un potente equipo jurídico para hacer frente a la demanda de Bolivia ante la Corte de La Haya. Se ha convocado al Comité Asesor y a la reunión de ex cancilleres para recoger las opiniones de las personas más calificadas en estos temas. Por informaciones de prensa, veo que se han sostenido contactos con los parlamentarios.

“Si se quiebra la reserva, se rompen las confianzas”

-¿Qué opina de los comentarios que afirman que la campaña de Bolivia ha sido exitosa y Chile no se debe quedar callado?

-En el plano comunicacional, se ha hecho presente que Bolivia tiene acceso al mar en condiciones más ventajosas que cualquier otro país sin litoral. Se realizó un video y se ha entregado toda esta información a los más diversos países. Han existido gestiones llevadas a cabo por parlamentarios y ex presidentes de la República. Por lo tanto, ha existido una activa diplomacia pública. Pero además de ello, hay que destacar la importancia decisiva que juega la diplomacia reservada.

Recién tenemos la evidencia más palmaria del éxito de la diplomacia reservada con los anuncios del cambio de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Fueron gestiones reservadas que se prolongaron por más de un año, en las que participaron, además, Canadá y la Santa Sede, las que condujeron a este resultado histórico. ¿Habría resultado si alguna de las reuniones o conversaciones se hubiese hecho pública?

“No hemos sido obstáculo”

-¿La receta, entonces, es que ciertos intercambios diplomáticos deben ser reservados para que tengan éxito?

-Hay muchas gestiones que deben realizarse en el ámbito diplomático que por su propia naturaleza tienen carácter reservado y sobre las cuales no cabe opinar a través de los medios de comunicación. Si se quiebra esta reserva, se rompen las confianzas entre los países con los que se sostiene este diálogo y las gestiones seguramente fracasarán. Por lo tanto, si se quiere ser eficaz en diplomacia hay que darle un espacio a la diplomacia reservada y respetar estrictamente dicha confidencialidad que va en el interés nacional.

-Ignacio Walker planteó retomar relaciones diplomáticas con Bolivia.

-Quien ha roto las relaciones diplomáticas entre ambos países ha sido Bolivia y no Chile. Nuestro país jamás ha sido un obstáculo para la reanudación de las relaciones diplomáticas, es Bolivia quien se ha negado a ello hasta el momento. Estos temas, en todo caso, deben tratarse en estricta coordinación con la Cancillería, considerando que es la Presidenta quien conduce las relaciones internacionales de Chile. Nuestro país ha efectuado una serie de gestiones en distintos foros internacionales que han culminado con éxito.

-¿Como qué gestiones se han realizado? ¿Cuáles conoce usted?

-Recientemente la Aladi, por ejemplo, ha recomendado a Chile y Bolivia retomar el diálogo bilateral respecto del tema del transporte internacional terrestre, fundamentalmente de camiones, que era la posición que siempre sostuvo Chile en esta materia.
Recuadro :
“La demanda de Bolivia ante la corte pone en cuestión asuntos tan fundamentales en las relaciones internacionales y el derecho internacional, como es la observancia de los tratados internacionales y la estabilidad de las fronteras”.

“Bolivia intenta continuamente multilateralizar su aspiración marítima, lo que es inaceptable. Los asuntos de Bolivia en relación con Chile son bilaterales”.

“En el plano comunicacional, se ha hecho presente que Bolivia tiene acceso al mar en condiciones más ventajosas que cualquier otro país sin litoral. Se realizó un video y se ha entregado toda esta información a los más diversos países”.

“Nuestro país jamás ha sido un obstáculo para la reanudación de las relaciones diplomáticas. Estos temas, en todo caso, deben tratarse en estricta coordinación con Cancillería”.

Fin al binominal, ¡ya!

Fin al binominal, ¡ya! (La Tercera, 10/12/2014)

http://voces.latercera.com/2014/12/10/soledad-alvear/fin-al-binominal-ya/

Luego del triunfo del NO, se diseñó uno de los enclaves autoritarios que ha sido uno de los escollos más difíciles de remover por los gobiernos democráticos: el sistema electoral binominal. Con los resultados del plebiscito, los estrategas del régimen de Pinochet diseñaron los distritos y circunscripciones electorales que debían configurarse, en una práctica para manipular su configuración en beneficio de la opción SI, lo que en los Estados Unidos se conoce como Gerrymandering. Además, establecieron un sistema de elección que sólo permite la presentación de dos candidatos por lista, para llenar las dos vacantes de cada distrito o circunscripción, exigiendo, asimismo, que para que dicha lista obtenga los dos cargos en disputa debe doblar en votos a la lista que le sigue. Es lo que se conoce como el sistema electoral binominal.

Este sistema ha tendido históricamente al empate, al elegirse uno de cada bloque. Por lo anterior, la competencia mayor se da al interior de las listas y no con la lista contraria. Ello tiende a centrar las campañas más en destacar las cualidades personales de los candidatos que las propuestas programáticas.
Esto ha contribuido en los últimos 25 años a alejar a los ciudadanos de la política, al no poder incidir decididamente con su voto en las definiciones electorales a las que han sido convocados.

Es clave para el fortalecimiento de nuestro sistema democrático que podamos sustituir el sistema binominal por uno proporcional corregido. El sistema electoral debe permitir que el Congreso sea, en lo posible, un espejo de la diversidad existente en nuestra sociedad, en la que los distintos sectores se puedan ver representados de acuerdo al apoyo ciudadano que obtengan. Ellos deben tener la oportunidad de llegar al Congreso si cuentan con la adhesión del electorado. Hay mecanismos para evitar la excesiva fragmentación que puede resultar de un sistema electoral proporcional puro. Por ello hablamos de un sistema proporcional corregido.

Para conseguir lo anterior, los especialistas más reconocidos se han pronunciado también por la necesidad de aumentar un número acotado de senadores y diputados. Ello no debiera llamar al escándalo, considerando que ya en 1973 Chile contaba con un Congreso compuesto por 150 diputados y 50 senadores, con una población que prácticamente corresponde a la mitad de la actual. La argumentación de quienes desde la UDI se oponen a aquello nos parece populista. El país necesita invertir en democracia y en la solidez de sus instituciones.
Llegó la hora del pronunciamiento del Congreso. No más dilaciones. Es una reforma que se ha discutido desde la recuperación de la democracia y debe ser enfrentada con una mirada de Estado, abriendo las válvulas para que la sociedad se sienta efectivamente representada en el Parlamento. No puede, por consiguiente, ser abordada desde una mirada de ventajas partidistas ni menos personales. El prestigio de la democracia y de la política está en juego en aquello. Chile lo requiere.

Humanismo Cristiano hoy (La tercera 26/11/2014)

Humanismo Cristiano hoy

http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2014/11/895-606122-9-humanismo-cristiano-hoy.shtml

Ser hoy Humanista Cristiano significa que nuestras ideas y acciones políticas deben ser coherentes con el peso de nuestro pensamiento.

EL HUMANISMO Cristiano (HC) es una corriente doctrinaria del pensamiento universal indisolublemente vinculada a las enseñanzas de Jesucristo y se ubica en lo que se ha denominado el paradigma clásico, línea de ideas a la cual se relaciona a Aristóteles, San Agustín, Santo Tomás de Aquino y otros pensadores escolásticos medievales que trataron de conciliar la razón con la fe. Sin embargo, quienes más influencia han tenido fueron Jacques Maritain y Emmanuel Mounier, fundadores del comunitarismo y personalismo.

En Chile y Alemania, esta corriente de pensamiento lo representan claramente el Partido Demócrata Cristiano y la CDU respectivamente.

Hoy el HC tiene influencia directa e indirecta en pensadores cristianos, judíos e incluso agnósticos, dado que como herramienta de la acción política, aspira a un ideal de sociedad cuyo motor de la historia es la fraternidad como concepto de la actividad política. Desde ahí la construcción de una sociedad donde la persona humana se desarrolle integralmente en un espacio social de bien común, que es la comunidad.

Ser hoy HC significa fundamentalmente seguir respondiendo la pregunta del Ser, y esto es la construcción comunitaria de la sociedad, vale decir, el rechazo al individualismo y al colectivismo como formas de desarrollo de la vida humana, desde donde se enfrentan el éxito individualista con la felicidad comunitaria. No es que estemos en contra del éxito, pero postulamos una sociedad donde, por sobre el exacerbado desarrollo material, invocamos una comunidad -que de forma solidaria- posibilite coparticipar del bienestar espiritual y material. Lo anterior sólo se puede desarrollar de forma comunitaria, es decir, donde la participación del tú y el yo logren conformar una comunidad de personas libres, que vivan en armonía con el entorno, en barrios y ciudades amables, cuidando el medio ambiente y la naturaleza para que las generaciones futuras puedan disfrutar y gozar de ésta.

Hoy ser HC significa asumir los desafíos seculares que enfrenta la sociedad actual y desde ahí enfrentar sin complejos los temas que se discuten en la esfera pública, como la defensa de la vida, la libertad contra la presión de estados autoritarios y del dinero como una forma de alienación de las relaciones de las personas, la defensa de los derechos humanos, la aceptación y acogida de lo diverso, y la promoción de la democracia y la economía social de mercado, que son dos elementos que el HC ha entregado al desarrollo de la humanidad.

Ser hoy HC significa que nuestras ideas y acciones políticas deben ser coherentes con el peso de nuestro pensamiento. Debemos esforzarnos por construir una sociedad donde el centro fundamental sea la persona humana, cuya dignidad es igual para todos(as) y, por tanto, en esta comunidad nada ni nadie puede suponer alienar la libertad y las oportunidades que hagan que las personas en comunidad puedan desarrollarse plenamente, entendiendo que esto debe llevarnos al principio básico del HC: “amarse unos a otros como Dios nos amó”.

El acuerdo Transpacífico (La Tercera, 12 de noviembre de 2014)

http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2014/11/895-604196-9-el-acuerdo-transpacifico.shtml

LA PRESIDENTA Bachelet se encuentra en China y ha tenido la ocasión de conversar con Jefes de Estado acerca del Acuerdo Transpacífico de Libre Comercio, más conocido como “TPP”, o “Trans Pacific Partnership”.

Allí participa Chile, siendo un proceso de apertura comercial iniciado en 2010 y que comprende a 12 países, entre ellos Estados Unidos, Japón, Australia, Malasia, Vietnam, Perú y México. Su antecedente se encuentra en un acuerdo suscrito por Chile, Singapur, Brunei y Nueva Zelandia en el 2005, en el contexto de nuestra estrategia de posicionamiento en el Asia-Pacífico. A este primer acuerdo se sumaron progresivamente otros ocho países para dar origen al TPP. En conjunto, los 12 actuales representamos 800 millones de personas, y casi el 40% del PIB mundial. El objetivo que se persigue es ampliar las oportunidades en innovación, crecimiento económico y creación de empleos.

El TPP es uno de los llamados “mega-acuerdos” regionales, junto con el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP) que negocian los Estados Unidos y la Unión Europea, y el acuerdo de China con los países de la ASEAN (Asociación de Países del Asia del Sudeste), que van configurando un nuevo mapa del comercio internacional, tanto por su amplitud como por la integración de nuevas áreas como los servicios, las inversiones, el comercio electrónico y temas muy sensibles como la propiedad intelectual, normas sanitarias y fitosanitarias, medioambiente, entre otros.

Nuestro gobierno está actuando con cautela a este respecto, como lo prometió el programa de política exterior de la actual Presidenta. Tenemos 27 servicios públicos trabajando en la negociación que coordina la Dirección Económica de la Cancillería, en los 23 capítulos comprendidos. El TPP tiene grandes potencialidades, pero a la vez implica algunos riesgos que deben ser debidamente evaluados, especialmente si se trata de modificar sustancialmente materias que Chile ya negoció en los TLC con Estados Unidos y otros países que integran este proceso, como propiedad intelectual, competencia, empresas del estado o estándares medioambientales.

Debemos recordar que tenemos TLC con todos ellos, y entrar en una renegociación por esta vía plurilateral no parece en principio ser un buen camino. Tampoco se trata de restarse a una integración con una zona de gran futuro y que está dentro del foco de nuestra política exterior, sino de hacerlo con el debido pragmatismo y siempre en defensa de los intereses de nuestras empresas, trabajadores y consumidores.

Y tener en cuenta tanto nuestra relación con América Latina como con otras zonas del mundo, como la UE.

Otra dimensión de nuestras relaciones exteriores que debemos cuidar es la del multilateralismo comercial, ya que estos mega acuerdos deberían integrarse en la Organización Mundial del Comercio(OMC), y no afectar el ámbito global, que es garantía de un fair play internacional en el que países como el nuestro deben ampararse

Dilma, Brasil y nosotros (publicado en La Tercera)

Dilma, Brasil y nosotros

http://voces.latercera.com/2014/10/29/soledad-alvear/dilma-brasil-y-nosotros/

La segunda vuelta en Brasil ha determinado entregarle cuatro años más al Partido de los Trabajadores y a la Presidenta Dilma Rousseff, quien ha ganado por un estrecho margen al candidato de la oposición, también de centroizquierda, Aécio Neves. La primera está más vinculada a las corrientes del socialismo democrático, y el candidato de oposición era una alternativa de diálogo entre social cristianismo y la social democracia. Ambos sectores están en el camino de las reformas incrementales, porque está demostrado que con respeto al estado de derecho viene más y mejor justicia social, mejores cambios y más posibilidades de éxito en el largo plazo. Es decir, pese a todos los problemas que el gigante sudamericano ha enfrentado, existe un grado relevante de consenso social acerca de que el camino de la reforma es el adecuado, pero siempre en el marco de preservar una economía y legalidad fuerte.

Es que frente a las posibles diferencias en énfasis, sobre todo en manejo de algunas políticas económicas, lo real es que Brasil ha tenido una gran continuidad desde los días de Fernando Henrique Cardoso hasta la fecha. Los indicadores sociales, económicos y de mejora social son evidentes. Incluso, si consideramos los movimientos sociales, estos son productos de un país que ha tomado consciencia de sus desigualdades y abusos a los más pobres. En todo caso, lo anterior necesariamente debe ir acompañado de una frontal lucha contra la corrupción, problema central de la política brasileña y que afecta ciertamente la profundidad de los logros alcanzados.

Precisamente porque ha habido una política de cambio en estos meses se ha visto a una población capaz de hacerse titular para exigir más calidad de vida y ciudadanía. Además, la existencia de reformas de la sociedad brasileña en los últimos años ha generado una izquierda y un centro responsables, que han tomado por fin el peso a ser una potencia con pretensiones globales. El gran desafío de Brasil fue dejar de mirarse a sí mismo como parte de un sur global receptor de los efectos de política internacional, para luego transformarse en un actor generador de hechos y acciones que lo reflejaran como líder regional capaz de hablar a un mismo nivel con las superpotencias.

En este contexto, para estos cuatro años que vienen de la Presidenta Rousseff, Chile no puede quedar indiferente. El gobierno del Presidente Piñera tuvo un diálogo amable, pero de baja intensidad con Brasilia, que no vio en nuestro país a un socio motivado. Ser un activo miembro de la Alianza del Pacífico no puede significar optar por otras áreas regionales y dejar de lado a Brasil. Al revés, nuestra Cancillería y el gobierno deben seguir trabajando por recuperar el tiempo perdido para que seamos el puente entre Brasil y el Asia Pacífico. Precisamente porque creemos profundamente en la Alianza del Pacífico, es que podemos ser los mejores representantes de Brasil en su interior. Es hora de tomar en serio este rol como potencia mediana. Nuestras democracias y economías lo agradecerán.